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viernes, 18 de mayo de 2012

Renovación


Todo parecía estar perdido en aquel maravilloso Equipo, el ambiente enrarecido, las emociones contenidas, las verdades no dichas y las verdades veladas, oscuros escondites de sentimientos encontrados que otrora fueron cuna de maravillosos proyectos en los que uno tras otro y todos a la vez, se apasionaron sin vergüenza ni pudor.

Esa voz callada no podía ser escuchada, simplemente porque estaba agazapada. Tenedora de buena parte de las vivencias de todos, observadora de sus realidades, de las tuyas y de las suyas, y de todas al final, no tenía el espacio necesario para revelar ese sentir, esa verdad parte de la Verdad en la que todas las partes coexisten y ninguna es expulsada.

La más oscura de las sombras estaba sobre el pulso de ese Equipo, las emociones empezaban a enquistarse y a supurar, tornándose estados de ánimo depresivos, recelosos y resignados, de los que ya poco cabía esperar salvo frustración y resquemor. No cabía más que empezar a frotar, a frotar esas emociones, a hacerlas visibles, todas ellas, rompiendo esa armonía triste que se había asentado en su seno.

Ahí no hubo un líder, o mejor dicho, el líder fue el propio Equipo que tomó la fuerza de todos y cada uno de sus miembros, elevando exponencialmente sus posibilidades.

Como el junco, todos los intentos iniciales no hacían más que preparar el terreno, sin que fuera visible avance alguno, aunque las raíces sólidas y robustas de aquella relación, proseguían su crecimiento hacia el interior.

Cuando el Equipo estuvo preparado, la chispa saltó y prendió la lumbre del cambio, del cambio que debía ocurrir en el sistema, limpiando emociones corruptas. El junco empezaba a brotar con toda su fuerza, arrastrando a su paso esa tristeza de barro, buscando la luz, buscando su calor.

Ahí salió de nuevo la ilusión del conjunto, la confianza que poco a poco iría prendiendo de nuevo aunque, para ello, antes tuvo que haber sufrimiento y angustia por aquello perdido que no era tal, si no la transformación que debía ocurrir en el nuevo periodo de maduración del Equipo.

Cada Equipo tiene sus fases y, una de ellas, puede ser su desaparición o renovación, ¿es bueno, es malo?, simplemente es.

¿Qué es lo que está queriendo pasar en el colectivo en que estás inmerso?, atrévete a rascar e invita al resto de miembros a hacer saltar esas costras de verdades ocultas.

miércoles, 2 de mayo de 2012

EL ÉXITO ERES TÚ (XIV)


CAPITULO II

 Viviendo el éxito (X)

Cuando me recibió, tenía preparado un refrigerio a base de canapés, pinchos y refrescos. Todo lo que había en aquel despacho invitaba a la confidencia, así que me abrí tal y como había hecho con Ana.

Juan Carlos y Pedro llegaron a un mirador en el camino y se sentaron en un banco que tenía una vista privilegiada de un Mediterráneo ahora en calma.

Le conté mis sensaciones, aunque omitiendo la noche pasada con mi otro yo, no fuera que me tomara por loco. Tampoco se trataba de eso.

Después de dos horas de monólogo, me sugirió que tomara vacaciones hasta después de reyes, luego ya veríamos, pero estaba claro que no podía seguir ese ritmo.

Esos dos días vi claro que el éxito era otra cosa, era mi mujer, eran mis hijas, era el trabajo hecho con amor, era el compromiso con los otros, era mi espacio y el espacio de los que quiero, era ser y no tener o hacer, aunque en aquel momento aún no sabía que faltaban piezas importantes en el puzzle.

Ahí empezó, de verdad, a gestarse el cambio en mi vida. Tenía 32 años y un montón de ilusiones por descubrir.

Ostras Juan Carlos!, mira que maravilla de puesta de sol; eso forma parte del éxito, poder ver una vista como esta con un amigo y sentirte feliz, aunque para ello hayan tenido que haber aprendizajes muy duros.

Desde luego, si no puedes ver una puesta de sol como esta junto a un amigo, ¿para qué sirve el éxito?

Esa fue la enseñanza que extraje de ahí aunque más que esa, fue la matización del significado del éxito

¿Qué quieres decir con eso?, preguntó Juan Carlos deleitado por los tonos anaranjados del sol mientras desaparecía, cada vez más rápido, en un Mediterráneo que iba tornando su azul en unos tonos cálidos que invitaban a la contemplación y la confidencia.

Sí, tenía la misma idea del éxito que pueda tener cualquier chaval de treinta y pocos años: mucha proyección social, sensación de imprescindibilidad, ropa cara, coches caros, una nómina con muchos ceros, club social, gente a tu alrededor que no hace otra cosa que reírte las gracias y alguna que otra idiotez por el estilo.

¿y?

Acabé descubriendo lo que te decía, que el éxito está en cada uno y para nada depende de lo que tienes o lo que haces si no de lo que realmente ERES y de la huella que dejas en los tuyos, en tu pareja, en tus hijos, si los hay, en tus amigos y, al final, en la comunidad de la que formas parte.

Ahora tengo claro de que vivía un sucedáneo de vida, con mucha intensidad, eso sí, pero sin pararme a pensar en ningún momento bajo  què valores estaba viviendo esa etapa; cuando lo hice, descubrí que estaba traicionando mis más íntimas creencias: La familia, mi esposa, la honestidad, la libertad

¡Que equivocado llegué a estar!; tenía todo lo que necesitaba para ser feliz y a punto estuve de tirarlo por la borda. Tal como te decía, empecé a atisbar el significado del éxito pero aún quedaba mucho camino y aprendizaje por recorrer.

Podría decirse que viví el éxito de revista de Peluquería, y ahí fue también donde empecé a pensar si realmente me quería o quería la imagen que reflejaba en otros. Déjame ser un poco místico – dijo Pedro con un guiño de complicidad – asemejo esa etapa a La Caverna de Platón, donde solo veía las sombras de la realidad.

domingo, 11 de marzo de 2012

Coaching, el transito hacia mi mismo


No sé si hay palabro que haya sido tan prostituído como este, aunque quizás la Inteligencia Emocional, también lo fue en su día. Hoy por hoy, nos encontramos con multiplicidad de conceptos a los que se les añade la palabra como prefijo o sufijo, quien sabe con qué intenciones.

Como Coach profesional puedo hablaros de los procesos de transformación que he podido acompañar en estos años, ya sea a nivel de Organizaciones o a nivel estrictamente Personal. Fijaros que hablo más de transformación que de cambios, puesto que entiendo los primeros como la construcción de unos hábitos que nos puedan llevar allá donde queramos ir, frente a lo efímero que supone algo que no se sostiene en mis comportamientos.

El proceso de Coaching es útil cuando la persona quiere realmente asumir un objetivo que para ella es importante, y aquí podemos hablar de cualquier faceta de nuestra Vida, siempre que no implique una patología, ya que entonces el profesional más adecuado será un psicólogo o psiquiatra, en función del caso.

Si la persona no está dispuesta a implicarse al 100% en esa transformación, lo más posible es que el proceso no culmine con éxito, algo que muchos de nosotros hemos podido comprobar en alguna ocasión y, en mi caso, se produjo con un cliente corporativo, al que la empresa sometió con una fuerte resistencia que devino en un completo bloqueo que nos llevó a abortar el mismo.

A partir de ahí, la complicidad entre Coach y Coachee (nombre que recibe la persona que inicia el camino), deviene absolutamente fundamental ya que la confianza es el primero de los pilares en los que se basa nuestra relación, ya sea con una persona o con un equipo de ellas.

En un proceso de Coaching, y fijaros que no hablo de sesión si no de proceso ya que una sola resulta a todas luces insuficiente, la persona se sorprenderá de su propio potencial, de las decisiones que están a su alcance, de la cantidad de limitaciones autoimpuestas por no escucharse a sí misma y, en resumen, de su grandeza.

Transitaremos por caminos interiores que no siempre resultarán agradables pero que siempre serán necesarios; caminos de uno mismo que en ocasiones se ocultan tras frondosos bosques de egos, temores o filtros mentales y que nos llevan a la visión de nuestra esencia. También encontraremos sendas maravillosas de ese mismo interior, algunas de las cuales también habremos mantenido ocultas por el propio miedo a brillar.

¿Te apetece iniciar este camino?

jueves, 1 de marzo de 2012

Mi sueño


Anoche tuve un sueño, como Martin Luther King tuvo el suyo un día, como los tienes tu o como los tienen nuestros hijos. Anoche tuve un sueño y soñé que realmente me deshacía de la parte superflua de mi ego, que lo efímero dejaba de hacer mella en mi, que mi esencia surgía de entre los manojos de creencias y se hacía firme en sí misma.

Tuve el sueño de permitirme ser vulnerable ante la gente con la que formo un Equipo o tengo una Relación, y vi en ello la autenticidad propia y la ajena, como también vi que no todo el mundo podía soportar que me expresara en todo mi ser.

Tuve el sueño de ver que yo no podía cambiar a nadie pero que los cambios que obraba en mi, impactaban directamente en todo mi entorno, y entonces descubrí lo que significaba cambiar el mundo, porque el mundo empieza, especialmente, dentro de mi, de ti y de todos y cada uno de nosotros.

Alguien me miró a los ojos y vi en los suyos esperanza, agradecimiento e ilusión, y comprendí que el dar era un acto de amor y que la recompensa era el acto en sí mismo.

Soñé que te miraba y entraba dentro de ti, en tu esencia, en lo más profundo de tu ser, por debajo de todas las capas que le mostrabas a otros, y entonces comprendí que eso era confianza y generosidad y comprendí que era grande, muy grande; pero también comprendí que para eso, antes me tenía que haber mostrado ante ti.

Esos fueron mis sueños, sueños de ser, no de tener, sueños de ser, no de hacer, sueños de ser, por debajo del ser, donde nada es precario, donde las cosas son para crecer en nosotros, para extender nuestros límites.

Llegó la mañana y decidí exportar mi sueño, vivirlo en sí mismo. Pude ver como algo despertaba y se hacía mi cómplice. Pensaba que aquello era una meta y comprendí que no era más que un nuevo punto de partida, cuyo destino era el camino del ser en sí mismo, y entonces empecé a Vivir.

¿Vivimos?

miércoles, 11 de enero de 2012

Buen viaje


Mis queridos Juan, Ana, Pedro, María, Santiago, Mónica, Sergio o Berta, os miro y pienso en el camino que os queda por recorrer, oigo vuestras quejas, sufro vuestros lamentos, siento los temores y sigo pensando que estoy en buenas manos, que la reacción ya ha empezado a tener lugar.

Veo en vuestros ojos, en el fondo de ellos, ese descontento cuna de la transformación que necesitamos. Cogéis las maleta y os vais a Alemania, Argentina, China o Brasil, con el pabellón bien alto, con el ánimo de la confianza y el poso de un coraje que no muy tarde os ha de permitir el regreso.

Veo en vosotros el futuro, el cambio, el crecimiento, el desarrollo que os devolverá de camino a casa, sembrando por esos mundos la alegría, la constancia, el coraje de quien se sabe válido y útil y reniega de la mediocridad, de la pereza, de la tiranía de la oscuridad y escoge la generosidad de la luz.

Quizás hoy os parezca una huida, pero no es más que un cambio en vuestra dirección postal, un hasta luego, una página marcada con el visado de un país cualquiera del que absorberéis su saber y en el que dejaréis también conocimiento, trabajo y riqueza.

Luchar por vuestro sueño que hoy pasa por abandonar ese apego material que aprenderéis a valorar en su justa medida, luchar por esos valores que queréis mantener y abanderar, luchar por esa Vida que queréis que sea y que será, por que así lo queréis. Gestionar ese miedo que empieza a anidar en vosotros, haceros amigos de él y reconocer cuando es vuestro guardián y cuando vuestro carcelero, cuando vela por vuestra seguridad real y cuando lo hace por impediros crecer.

Reíros de los agoreros, de los cenizos, de los aguafiestas, porque esta es vuestra fiesta, vuestra fiesta de la Vida, por la que nosotros ya pasamos y que hoy os espera a vosotros, nuevas generaciones.

Miro a mis hijos y veo en sus ojos disposición, arrojo, coraje, valentía, y quizás también una gotas de indignación sana, la que sale de la esencia de juventud, atenta a este mundo que sabrán construir y a los muros que deberán derribar. No será fácil, ni rápido, pero estoy convencido de que ese nuevo mundo anunciado por los Mayas, serán ellos quienes lo construirán; ¿en qué os podemos ayudar?

lunes, 12 de diciembre de 2011

Transformación


Estoy participando en el acompañamiento en procesos de transformación a diferentes personas, incluso mi propia transformación ya que, cuando creo que ha acabado, descubro nuevos caminos, con lo que es el propio camino el que se convierte en mi objetivo más que el objetivo en sí mismo.

En un principio, vemos desde nuestro interior algo que quiere cambiar, simplemente cambiar y, conforme vamos profundizando, percibimos que el solo cambio no es suficiente ya que nos deja en la epidermis, en la superficie de lo que queremos transmutar y ahí es donde nos damos cuenta de que el camino será largo y apasionante.

Vamos avanzando y saliendo de nuestra zona cómoda, lo desconocido acostumbra a causarnos vértigo, incomodidad y desasosiego y son muchas las ocasiones en las que pensamos en quedarnos como estamos. La decisión es nuestra, solo nuestra y tan lícito es seguir adelante como pararnos y abortar el proyecto; nadie tiene el derecho a juzgar que está bien o que está mal.

Hay momentos en los que notas que algo dentro de ti se abre como si fuera carne viva, dejándote exhausto y casi vencido pero, en ese momento, descubres la grandeza en lo que acaba de ocurrir: la transformación se ha producido y lo que había al otro lado de la puerta, no era tan terrible como lo habíamos imaginado. Una vez más, o quizás por vez primera, sales victorioso de lo que presumías un imposible.

El camino es ahora una bajada que parece sencilla, pero una nueva sima aparece ante ti reavivando sentimientos ocultos, temores y vértigos reaparecen con fuerte virulencia dándonos la impresión de que esta vez no seremos capaces de sortearlos. Nuestro cuerpo se revela, nuestra mente parece darse por vencida pero, en ese punto, es cuando sale lo mejor de nosotros, la grandeza que todos y cada uno llevamos dentro para sacarnos de ahí, para vencer una vez más aquello que un día consideramos invencible.

Sí, el camino de la transformación no es fácil, ni rápido, ni agradable en muchas ocasiones, pero el propio camino es aprendizaje puro que nos lleva a nuestra mejor versión, mostrándonos la parte más valiente y brillante de nuestro potencial que está ahí para que lo saquemos. Lo notarás, hay una especie de interruptor que se activará cuando sea el momento.

¿Hacemos juntos el camino?

lunes, 28 de noviembre de 2011

Transformación


Hoy he podido constatar una vez más hasta que punto es útil un proceso de Coaching, y es que mi cliente, aparte de ser una persona brillante, entendiendo como tal que tiene una enorme luz interior capaz de iluminar una ciudad entera, siente que es el momento de hacer una transformación, más que un cambio.

Cuando la persona se da cuenta, toma conciencia de que esa transformación es necesaria, todo a su alrededor empieza a confabular para que ello ocurra. No son casualidades del destino o cuestiones de suerte es, simplemente, la unión de las fuerzas que serán factores catalizadores de la Alquimia que contribuirá al proceso.

Hablo de Alquimia referida a las artes que eran capaces de convertir lo impuro en puro, de transformar la vileza en resplandor, la oscuridad en luz, la opacidad en transparencia, de esa Alquimia es de la que hablo, la que se produce a diario a nuestro alrededor en seres que, no por anónimos, dejan de resultar brillantes.

Me siento un privilegiado al poder acompañar a estas personas en su camino de reencuentro con ellos mismos, con sus esencias, con un Valor que excede el necesario para cualquier gran gesta que se preste, porque no hay trayecto más profundo e intenso que el trayecto que lleva a nuestro interior, donde encontraremos de nosotros aquello que nos gusta y aquello que nos aborrece, aquello que nos atrae y aquello que nos repele; resumiendo, nuestro Ser en toda su intensidad, sin el disfraz del personaje que un día nos impusimos.

No hay mayor intención que la de aquel que toma conciencia de lo que quiere cambiar, ni visión más intensa que la de aquellos soñadores que saben que un día alcanzarán su meta, por alocada que pudiera parecer. Cuando esa intención cobra vida, nada la podrá detener y es entonces cuando surgirá el mejor yo que seamos capaces de generar, sin barreras ni limitaciones pero, para ello, deberemos ser realmente responsables de nuestra Vida y afrontar las dificultades que encontraremos.

No hay excusas, somos capaces de lo que nos propongamos pero, para ello, deberemos ser capaces de salir de nuestra comodidad para alcanzar el estado que un día pensamos que nos estaba vedado.

El camino empieza con un primer paso, ¿estás dispuesto a iniciarlo?

jueves, 17 de noviembre de 2011

Las respuestas están dentro


Leyendo la pequeña obra maestra de Victor Frankl, El hombre en busca de sentido, podemos percibir lo efímero de las circunstancias que vive el hombre y, por el contrario, su capacidad de crecimiento sin medida si está dispuesto a mirar hacia dentro, navegando por entre las circunstancias que el destino pone en nuestro camino.

En una de sus páginas y citando el nihilismo, nos dice el que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier como, y aquí es donde entra el sentido que damos a nuestra vida.

¿Mido mi importancia por el cargo que ocupo, por mis apellidos, mis posesiones, mi belleza, mis conocimientos?; si es así, entrego todo mi valor al exterior y a la evaluación que de todo ello hagan otros pero si, por el contrario, esa interconexión es conmigo mismo, el valor se mantiene inalterado, fluctuando en función de la alineación que de mis valores, hago con mi vida.

No deja de ser curioso que apenas se percibe cambio si no hay una catarsis de por medio, si no existe un terremoto interior que nos mueve a ese cambio profundo, a la observación de nuestro entorno y de nuestro interior de un modo distinto, donde cobran mayor valor los valores y se torna fútil aquello que antes pensamos de capital trascendencia.

¿Qué enfermo terminal no daría su fortuna entera o su Juventud o belleza por unos días más de vida?¿qué padre en su sano juicio no entregaría su propia vida por el bienestar emocional de sus hijos?

Tenemos en nuestro interior las respuestas a todas las preguntas de la máxima trascendencia, tan solo una pregunta y nuestras dudas pueden quedar disipadas: ¿cómo encaja eso con mis valores?.

La cuestión es hasta que punto los conocemos, hasta que punto nos hemos trabajado por dentro como lo hemos hecho por fuera. Con una amiga debatíamos no hace mucho la diferencia entre el Ego y la Autoestima, una pregunta que suele ser habitual y que encuentra la respuesta en el interior de cada cual: el Ego necesita de público para poder satisfacerse, la Autoestima, se nutre de sí misma y nos proporciona un estado de serenidad.

¿Te interesa conocerte un poco más en tu esencia?

martes, 20 de septiembre de 2011

Creando todos juntos. Jugando con las palabras


Es curioso el baile de palabras que las personas que han participado en este pequeño juego han expuesto; sorprende, entre otras, que las dos que se repiten sean Cambio y Crecer, como sorprende que entre 9 personas, tan solo dos palabras sean las que se repiten y estas sean, precisamente, cambio y crecer.

Uno es un concepto inherente a la propia humanidad y al universo en general; todo cambia, en todo momento, incluso lo inanimado, bien por el paso del tiempo, bien por la propia observación en la cual, el propio observador, influye en la escena y la impacta modificándola, ya se trate de seres vivos o de la propia naturaleza en general.

Respecto a crecer, denoto una importante tendencia de las personas a crecer interiormente, a cultivarse, a empezar a huir del hedonismo para dedicarse a su interior, a trabajar desde dentro hacia fuera, en lugar de hacer como hasta hora.

Ignoro si se trata de una casualidad o de un flirteo cuántico, pero la cuestión es que tan solo una palabra aparecía escrita en mayúscula, entre otras dos escritas en minúscula y esta es, precisamente, ILUSIÓN. No haré interpretaciones, o quizás sí, permitiéndome jugar con sensaciones que acuden a mi de una forma deslavazada.

Ilusión es el motor del mundo, la gasolina del ser humano, ya sea en individuos solos o en Grupos de cualquier tipología. Su contraria, desesperanza, no aparece, así que da la impresión de que nos aferramos a esa ilusión para luchar contra los negros nubarrones que nos acechan. Cuando los ojos brillan, cuando una sensación de que todo es posible aparece, cuando una sonrisa interior se dibuja en nuestras entrañas, la ilusión aparece majestuosa por entre las brumas.

Alguien me comentaba ayer que no se trata de lo que pasa, si no de lo que percibimos que pasa, comparándolo con las expectativas que nos habíamos generado.

Otras curiosidades, de las palabras que aparecen con un sesgo más negativo (o que yo las percibo así, quizás sin serlo), la mayoría son referidas al exterior del ser: Aristocracia (la percibo con un deje peyorativo), Ineptitud, Irresponsabilidad, Incoherencia. Con esos conceptos, no podemos hacer nada, no dependen de nosotros y sí, por el contrario con Frustración, Agotamiento o Desorientación, siendo estos susceptibles de ser manejados, de ser gestionados por nuestra capacidad resiliente, es decir, por nuestra capacidad de salir fortalecidos de la adversidad.

Oportunidad, aprendizaje y cambio aparecen juntas, como lo hacen levantarse, fluir, sonreír; ilusión, ánimo, sonrisas; creer, crecer, crear; futuro, estabilidad; cambio e ilusión o compartir, crecer, creer en la Plenitud. ¡Impactante!; son palabras encadenadas unas a otras con las que podríamos escribir cuentos cortos con un gran significado.

Lucha, por último, aparece frente a agotamiento y desorientación, como si se erigiera en la necesidad imperiosa de derrotar a nuestro YO más castigado, sacando fuerzas de flaqueza. La imagen que me viene es que nosotros mismos construimos nuestros propios mundos, decidiendo como queremos que sean.

Pero ese es mi análisis, ¿qué os sugiere a vosotros esa lista de palabras?

sábado, 9 de abril de 2011

El Coach


Sigue sorprendiéndome cuando clientes actuales o futuros, ya sean particulares o empresas, comentan la pasión que se desprende de las palabras de un Coach cuando hablamos de nuestra profesión, de nuestro oficio, y eso viene dado por que hay fuego en ella, por que no es que ejerzamos un trabajo, si no que somos Coaches, vivimos como tales, al menos, una gran mayoría

Es bien cierto que antes de ejercer, nos dedicamos a trabajarnos nosotros mismos, incluso que muchos de nosotros hemos hecho procesos de ruptura, aprendizaje y reinvención, sacando una buena cantidad de chatarra, de “armadura oxidada”, como la del caballero.

Hacemos lo que creemos, de una forma firme y contundente, por el bien de nuestro cliente y por el bien de la sociedad en la que el mismo impacta, tal y como hemos hecho anteriormente con nosotros mismos.

Una sesión de Coaching es una sesión de descubrimiento por parte del cliente, de toma de conciencia, de reflexión, de movimiento hacia el objetivo fijado, de expansión de dentro hacia fuera, porque el cambio personal solo tiene el picaporte por dentro, algo que el propio individuo descubre cuando se sabe pleno y lleno de recursos que hasta entonces desconocía.

Somos meros acompañantes de un camino en ocasiones oscuro y en ocasiones lleno de luz, pero con la certeza del brillo de la persona con la que estamos en el camino, máximos seguidores de su grandeza, aún y cuando ella todavía no la vea

Eres grande y lo sabrás, sólo déjame acompañarte en tu descubrimiento

sábado, 19 de marzo de 2011

Coaching. Una herramienta útil. V

-Ayer nos dijiste que nos hablarías de limitaciones….

-Si, todos tenemos unas creencias, y esas creencias, nos pueden ayudar a crecer o nos pueden mantener limitados

-Hasta ahí, te sigo, ¿y?

-Bien, vamos a suponer que desde que eres pequeño te digo que fumar es de personas maduras, decididas y valientes; tu creces y, obviamente, lo haces fumando porque, si dejaras de hacerlo, serías una persona inmadura, titubeante y cobarde, ¿si?

-No necesariamente

-Supón que todo el mundo te dirige en esa dirección.

-Vale, entonces es posible.

-Bien, eso es una creencia que te has inculcado y que te hace esclavo de un hábito, el de fumar.

-Otro ejemplo, imagina que en casa te vamos machacando diciéndote que no vales para tal o cual cosa, te lo acabas creyendo y jamás lo pruebas…hasta que decides replantearte esa creencia limitante, te marcas como objetivo hacer eso, trazas un Plan y lo vas llevando a cabo….al final, verías como aquello que creías no poder hacer, no solo lo haces si no que, además, lo haces bien; tan bien como te permitas hacerlo.

-¿Y eso pasa con todas las cosas?

-Con muchas de ellas, por eso es interesante replantearse si aquello para lo que no estoy capacitado es algo que quiero cambiar. Por ejemplo, si de verdad no puedo apuntarme al gimnasio porque soy un inconstante, o es que me es cómodo creerlo así y dejo que me limite.

-Caray!, pues sí que parece ser útil el Coaching.

-Realmente lo es; piensa que hace que la mejor persona que hay dentro de ti, salga a la luz, como persona, como directivo, como marido, como músico, como deportista, como estudiante, como escritor como….lo que tu quieras.

-Y no dejes nunca de preguntar, ahí está la auténtica riqueza.

viernes, 18 de marzo de 2011

Coaching. Una herramienta útil. IV


-Venga, ahora cuéntame, ¿es solo para directivos?

-No, claro que no, es para cualquier persona que quiera hacer cambios en su vida, o encontrar aspectos que desconoce o trabajar una relación o…

-¿O qué?

-O simplemente entrar en sí mismo acompañada de otra persona, buscando aspectos que le harán sentirse mejor, más pleno, más realizado, más feliz. De algún modo, decimos que quiera dirigir su vida, saber dónde está y hacia donde quiere ir

-¿Y una vez lo sabe?

-Que explore las posibilidades que hay ante él; de alguna manera, que vea que, además de ver la vida con gafas azules, también la puede ver con verdes, rojas o amarillas, y que eso tiene un efecto muy potente en las opciones que se brindan.

-¿y qué tiene eso para ella?

-Pues tiene que, entonces, a partir de ahí, será completamente consciente de la situación y podrá escoger entre hacer que pasen las cosas o esperar a que ocurran. Entonces podrá elegir no hacer nada, pero será una elección libre, no una dejadez

-Parece apasionante, papá, de hecho, se te nota una pasión distinta.

-Sí, el Coaching es una herramienta muy poderosa que te permite, como profesional, ver como las personas se hacen más grandes que, de alguna forma, encuentran el mejor YO que tienen dentro y, claro, ver eso te hace sentir que las personas somos muy grandes….si y solo si, nos permitimos serlo, pero las limitaciones, las ponemos nosotros.

-¿Limitaciones?

-Si, limitaciones, pero eso no toca hoy, mañana te lo cuento

viernes, 19 de noviembre de 2010

Coaching como herramienta práctica

Ayer dábamos una charla con otro Coach en Barcelona y volvía a sorprenderme ver la practicidad de la herramienta, especialmente cuando he recibido el correo de un antiguo cliente, en el que me habla de sus evoluciones sobre los aspectos que estuvimos trabajando en su día.

Resulta gratificante comprobar como las personas somos capaces de evolucionar a poco que nos lo propongamos con ganas (con Ganas, ganas, como reza el título del libro del profesor Santiago Álvarez de Mon), no obstante, tiene que existir ese firme propósito de evolución, no valen medias tintas, debemos estar al 100% Cliente y Coach para obtener los mejores resultados. No acudas a un Coach si no tienes el firme propósito de ser removido e incitado a hacer aquello que quieres hacer y explorar aquello que quieres descubrir en ti, malgastarás tus energías.

Es así como voy viendo el impacto que el Coaching tiene en las personas y en la sociedad, no como algo esotérico si no como algo muy vivencial, real y práctico. Somos nosotros mismos, los sujetos que participamos como cliente en un proceso de Coaching, los que hacemos el trabajo, pero hay al lado una persona que nos acompaña más que guiarnos, está ahí para sostenernos si desfallecemos, para reconocer nuestros logros, impulsarnos a la acción, ofrecernos sus preguntas que nos lleven a lugares que evitábamos, nos hagan visualizar nuestros sueños y objetivos (no olvidemos que lo único que diferencia el uno del otro, es la temporalización) o, simplemente, celebren con nosotros nuestros éxitos.

Tener una profesión como la de Coach y tener a otro compañero como acompañante resulta apasionante, porque desaparece nuestro oficio para aparecer la persona, con toda su esencia, aquella que en ocasiones nos empeñamos en mantener alejada de nosotros.

Hablo de transformación, de cambio, pero cambio y transformación desde dentro, perdurable en el tiempo (sostenible, según el palabro de moda), observable en sus resultados e impactante, no solo en la misma persona si no en todo su entorno, ya sea personal o profesional, puesto que no somos cajas cerradas si no, más bien, vasos comunicantes que disfrutan de esas experiencias cruzadas.

Gracias, cliente por confiar en mi, gracias por tu compromiso y generosidad al compartir y, sobre todo, gracias por hacer de mi una persona mejor.

viernes, 2 de julio de 2010

La puerta del cambio sólo abre desde dentro

Veo algunas sonrisas socarronas ante el títulin de esta reflexión, algo así como “eso lo hemos oído en todos los cursos de gestión del cambio” y nunca lo hemos visto hecho realidad, y no os falta razón aunque….

Y ahora viene la argumentación desde mi esencia, desde la parte del ser en la que se encuentra la maneta que abre la puerta. Sesión tras sesión compruebo como el proceso transformacional únicamente puede producirse desde el convencimiento del individuo, desde lo más profundo de su ser, cualquier intento sobre otras bases devendrán teatrillos de marionetas con mayor o menor fortuna.

¿Cuantas veces no habremos oído “a este/a le cambio yo”?, ¿cuántas lágrimas no habremos visto por esos cambios que no llegaban o que, produciéndose, eran efímeros?

Desde estas líneas me atrevo a afirmar que el cambio es posible desde el interior de la persona, desde su conocimiento más íntimo, desde sus anhelos más deseados, desde sus angustias más intensas, desde sus desgarros emocionales…o desde los aspectos más simples o banales para el más común de los mortales.

No basta con la verbalización o el deseo, hay que tener el firme convencimiento de salir de nuestra zona de confort, de avanzar, de crecer, de expandirnos hacia el mejor yo que queramos ser, conscientes de la dificultad que ello implica pero firmes en nuestra decisión.

Ayer la soberbia fue mi hábito, hoy camino hacia la humildad, deseoso de que el camino me muestre la forma de desprenderme de esa losa que pesa en mi equipaje. Sacar unos elementos que me impiden crecer para hallar otros que me permitan expandirme, esa es la parte apasionante de mi viaje hacia la transformación.

Y ahí me lanzo mi propia pregunta, ¿cómo será mi mejor yo?, consciente de la volatilidad de la misma; ¿cómo sacaré lo mejor de otros sin sacar antes lo mejor de mi mismo?.

martes, 29 de junio de 2010

Comentario liro PNL Y COACHING. Capítulo 2, ¿Qué es Coaching?

Mmmmmmm……Maravilloso enunciado para Aprendices de Brujo con ansias de aprender perpetuas, conscientes del conocimiento y conscientes del tremendo aprendizaje que hay en el día a día; Aprendices de Brujo con la maravillosa sensación de crear magia desde el interior de la persona, plena en ella misma.

Diría que es indiferente la corriente que abracemos ya que, probablemente, serán varias las especias que condimentarán el plato que nuestro Coachee querrá preparar con nosotros.

Recuerdo un entrañable profesor, José Mª Rodriguez Porras, un humilde sabio, brillante en su conocimiento, brillante en su comunicación, que intentaba hacer que comprendiéramos el noble arte de la escucha. Estar, acompañar, respaldar, ¿para qué más y para qué menos?.

Cada uno de nosotros brillante en su esencia, con sueños dormidos, o quizás adormecidos, siendo sin ser, con temor a brillar y ahí, ahí es donde entra el Coach, acompañando a la plenitud a través de complejos caminos que nos sacan de la zona de confort, donde caminan por igual ricos y pobres, altos y bajos, gordos y flacos, guapos y feos, pero no nos engañemos, la Magia con Mayúscula, la crea el propio Coachee con su ansia de cambio, de ser el mejor Yo, en caso contrario, vendrán otros tiempos, otras oportunidades.

Resumiría el Coaching como el arte de danzar con la esencia del cliente, viviendo en plenitud, yendo hacia su luz, tomando las riendas de su vida.

Creo indispensables, en el Coach, habilidades tales como escucha desde el ser, desde la conexión con el cliente o, como en la película Avatar, cuando el protagonista crea la corriente de confianza con el animal volador mediante la unión de su trenza con la crin; humildad, pasión por la persona, curiosidad y, sobre todo, pasión.

Los comentarios del resto de compañeros y capítulos, los encontraréis en la siguiente URL: http://www.pablotovar.com/blog/

viernes, 11 de junio de 2010

El Coach

Aprendiz de Brujo, Alquimista de emociones, convirtiendo en oro el oro que ya está presente en tu esencia, en tu yo más profundo, el que quieres sacar como mejor versión de ti mismo.

Curiosos seres estos, abanderados de la libertad de cada cual, aplicando lo que ellos mismos predican, capaces de subir a los picos más altos y de bajar a las más profundas simas…Personas, la mayoría de ellas, con la primera juventud avanzada, cargadas de experiencias en sus espaldas, capaces de mirar la vida con una sonrisa y la mente de aprendiz.

Es curioso observar como han sido profundos los cambios que han centrado sus vidas; benditos cambios, por otro lado, dolorosos muchos de ellos, valientes todos. Sus ojos iluminan el camino, sus palabras arropan, sus gestos acompañan, su valor te sostiene, su ilusión te contagia y te lleva a buscar tu luz.

Personas que, en su momento, han decidido ser los dueños de sus propias vidas, tomar las riendas y SER, con mayúsculas.

Los veréis caminar juntos, pero difícilmente en manada ya que la libertad es, para ellos, premisa única del ser y, aunque encontraréis algunos sujetos en organizaciones más o menos dimensionadas, podréis contrastar que la mayoría hacen solos su camino, sin menoscabo de unirse y disfrutar de la mutua compañía, sin más ataduras que el propio compromiso con tu crecimiento.

Son personas solteras, casadas, separadas, divorciadas, altas, bajas, gruesas, delgadas, guapas, complicadas de mirar, calvas, peludas, deportistas, sedentarias, cómicas, dramaturgas pero, en cualquier caso, todas ellas comprometidas con la ayuda a los demás, con la ayuda a su crecimiento y a su aprendizaje, mineros del cambio y el sentimiento, buzos de la introspección.

Gracias por este maravilloso regalo, gracias por ser y ayudarme a ser.