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sábado, 21 de abril de 2012

Hijos en sí mismos





Esta semana pasada, estaba en Hacienda esperando mi turno y vi a dos jóvenes de entre 18 y 20 años, comentando ilusionados su plan de empresa y cumplimentando los formularios para su creación. Lo primero que me vino a la cabeza fue el orgullo que imagino sentían sus padres, viéndoles empezar a volar solos y recordé unos maravillosos versos del poeta libanés Khalil Gibran de su obra El Profeta, que quería compartir con vosotros:



Y una mujer que sostenía un bebé contra su pecho dijo, Háblanos de los Hijos.
Y el contestó:
Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Ellos son los hijos y las hijas de la Vida que trata de llenarse a si misma
Ellos vienen a través de vosotros pero no de vosotros.
Y aunque ellos están con vosotros no os pertenecen.

Les podéis dar vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis dar habitáculo a sus cuerpos pero no a sus almas,
Pues sus almas habitan en la casa del mañana, la cual no ser puede visitar, ni tan siquiera en los sueños.
Podéis anhelar ser como ellos, pero no luchéis para hacerlos como sois vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás y no se mueve con el ayer.

Vosotros sois los arcos con los que vuestros hijos, como flechas vivientes son lanzados a la Vida.
El Gran Arquero ve la diana en el camino del infinito, y la dobla con su poder y sus flechas pueden ir rápidas y lejos.
Haced que la forma en que dobléis el arco en vuestra manos sea para alegría.
El también, además de amar la flecha que vuela, ama el arco que es estable.

Ciertamente, en muchas ocasiones tenemos la tentación de pensar que esos hijos que hemos traído a la Vida, son nuestra continuación, y siento cada vez más que son ellos en sí mismos y por sí mismos, no obstante, esa arcilla habrá sido moldeada, en parte al menos, por nuestras manos de padres.

Los valores transmitidos, habrán ido haciendo mella en ellos y formarán parte de su esencia, pero son ellos mismos y no una extensión de sus padres. Esos jóvenes que vi en Hacienda eran una muestra del futuro, de la educación recibida fundamentalmente en principios, en valores, en visión de la propia vida que, como dice el poeta, está deseosa de sí misma.

Está en nuestras manos poder darles esas herramientas para que las utilicen como mejor consideren, desde sus primeros balbuceos hasta nuestra partida final, siendo ellos los dueños de sí mismos.

¿Sabremos dejarles volar y forjar adultos responsables?

domingo, 15 de abril de 2012

¿Pensamos en grande?


Siempre he sido partidario de pensar en grande, en grandes gestas, grandes aventuras personales y profesionales, y poco a poco, me voy dando cuenta que, ese pensamiento, estaba incompleto aunque fuera acertado, según mi modo de ver.

Cuando oímos esa expresión de pensar en grande, podemos pensar en convertirnos en astronauta, ser futbolistas del Barça o del Real Madrid, hacer un viaje a Nueva Zelanda o exportar nuestro producto a todo el mundo, pero me doy cuenta de que pensar en grande es más que eso, Mucho más que eso, porque pensar así, es quedarse en las migajas de lo que puede ser y que, con empeño, será.

Hoy veo que pensar en grande es saber perdonar aquella ofensa que tanto nos duele todavía, tener aquella charla que venimos postergando día tras día, promocionar a la persona adecuada en lugar de aquella que es políticamente correcta, aceptar el error, confiar en este o aquel compañero, pedir perdón a aquella persona a la que tanto daño hicimos, atrevernos a cambiar nuestra forma de pensar, …. Todo eso es pensar en grande, mucho más que ir en cohete a la luna o convertirse en una réplica de Apple.

Pensar en grande es hoy, para mi, aprender a lanzar por los aires mis barreras, situarme en posiciones que me puedan quitar la respiración, que me produzcan vértigo, que cuestionen mis actuaciones hasta el momento, que supongan verdaderamente hacer honor a mis principios y valores, a no renunciar jamás a ellos.

Pensar en grande es atreverse a cuestionarlo todo, a no pensar que lo mío es lo importante y lo de los demás accesorio, es ponernos al límite, es eliminar esas creencias que nos están limitando y permitirnos cruzar la frontera de nuestros pudores con la valentía de los conquistadores, es adoptar el coraje de los enfermos terminales, quizás con miedo y prevención, pero decididos a tomar el camino que haya que tomar.

No es ninguna broma, pensar en grande es situarnos en otro plano, de humildad, de coraje, de tenacidad, abandonando la tranquilidad de lo cómodo para abrazar lo que puedo ser.

Es un reto, ¿te animas a intentarlo y a compartirlo?

lunes, 23 de mayo de 2011

Liderazgo, una Metacompetencia (X)


Con este post, acabaremos la serie referida a las competencias que componen la Metacompetencia Liderazgo; con este fin, comentaremos el Rigor, un concepto temido por unos y exagerado por otros, o quizás mal interpretado pero, en cualquier caso, tan malo será un extremo como el otro, tan malo será una total falta de rigor por el bienestar momentáneo, como el exceso y la inflexibilidad para someter a una disciplina que debiera haberse gestado por otros medios.

Cuando hablamos de rigor, estamos hablando de generosidad, estamos hablando de la capacidad de mantener un estándar conforme a nuestros principios, a nuestros valores, pero siempre con ese atisbo de flexibilidad necesario.

El rigor debe ayudarnos a mantenernos firmes ante las circunstancias que el colectivo quiere mantener en niveles de comodidad o, si no de comodidad, si de límite conocido; es llevar el nivel de tolerancia a la excelencia. Sin rigor, el avión despegaría sin comprobar su checklist, el cirujano entraría en quirófano sin la preceptiva desinfección, el atleta se conformaría saltando los 2 metros sin saber que, el rigor del entrenamiento, lo elevará cinco centímetros más del suelo.

El rigor duele, y duele por que no nos hace populares, o al menos no lo hace al principio, y sí,  el rigor es amor, es entrega, es confianza en el otro y en su capacidad. Pero el rigor no es tampoco intransigencia ni rigidez, porque el buen líder sabrá cuando es necesaria la flexibilidad y la tolerancia, como el edificio que cimbrea ante la fuerza del terremoto, fuerte en sus cimientos, flexible ante la adversidad de los elementos.

Te voy a sugerir una experiencia quizás dura: esta próxima semana, se riguroso en tus criterios y actuaciones, especialmente cuando estés en situaciones límite, manteniendo la flexibilidad si la consideras necesaria o siendo intolerante si ese es tu parecer; apunta las situaciones y el impacto que tus decisiones han tenido y contrasta el aprendizaje que ha habido. Tu decides si después quieres compartirlas.

viernes, 30 de abril de 2010

Lo legal ¿es necesariamente ético?

Últimamente estoy observando como esa crisis económica se torna crisis de valores y principios o, mejor dicho, aflora la carencia de éstos en discursos que antaño llenaron la boca de dirigentes de todo tipo y pelaje.

¿Puede ser ético despedir a una persona por burofax cuando la misma está disponible para mantener una reunión personal?, ¿es ético presionar a personas para que no acudan a declarar a un juicio, con argumentos más dignos de una película de gangsters que de una praxis empresarial?, ¿es ético exprimir hasta la extenuación a Directivos, seducirlos con cantos de sirena, para después maltratarlos y expoliarlos como si se tratara de delincuentes?.

No me cabe la menor duda de que las acciones enunciadas tienen toda la validez legal pero, y ahí está el quid de la cuestión, ¿dónde queda la ética, la moral, los principios?.

Recuerdo una cara sonriente que se iba tornando en mueca al no poder sostener una conversación con alguien con quien, en su día, compartieron sueños, anhelos e ilusiones. Una mueca que se tornaba en llanto interno por la traición a sí mismo; amargo llanto el que surge de uno mismo hacia su interior, sabedor de las injusticias cometidas, de la traición hacia la propia esencia. Lágrimas de ácido que corroen el interior dejando jirones de vida en el camino del servilismo.

Cada mañana sale el sol y puedo dar gracias por mirarme al espejo y continuar viendo a la persona que lucho por ser, sin tapujos, sin ambages, con la autenticidad que me pido a mí mismo, y entonces llego a la conclusión de que la legalidad, sin ética, no compensa el coste que conlleva.

sábado, 3 de abril de 2010

Mi Estrategia

El barco está en alta mar, lo hemos sacado con éxito del puerto, hemos sorteado unas cuantas tormentas, pusimos la vista en el horizonte y el velero ha hecho su camino, ha ido cada vez más y más lejos, con el único objetivo de ir más allá pero, ahora, es el turno del segundo objetivo; hemos podido comprobar que la embarcación es robusta y su tripulación valerosa y entregada, ahora debemos fijar un destino, trazar el camino y esforzarnos por seguirlo o variarlo, si las circunstancias lo aconsejan, pero seguir el rumbo que nos marque nuestra propia brújula.

La mejor manera de no llegar nunca a nuestro destino es no conocerlo, o dejar que sean otros quienes nos lo marquen. Seamos realistas pero ambiciosos en nuestros objetivos, como personas, como empresas o como instituciones, Los porcentajes de seres humanos u organizaciones que son capaces de llevar las riendas de sus destinos, son ciertamente muy bajos, pero no por incapacidad, si no por desconocimiento de los mismos; simplemente nos dejamos llevar, dejamos que el río guíe nuestro camino, esperamos a que pasen las cosas en lugar de construir nosotros el futuro ilusionante.

Ciertamente, existen peligros, nuestro statu quo, nuestras prebendas, lo conseguido hasta ahora, nuestra zona de confort, nos impide tomar decisiones valientes, osadas, atrevidas, pero está en nuestras manos el hacerlo.

Los gurús hablan de Estratégica con mayúscula, yo prefiero hablar de Proyecto Vital, de sueño realizable que llevar a buen puerto, de personas con las que hacer camino, de valores y principios que compartir, de VIDA con mayúscula, esta sí, que vivir.

¡Empecemos a hacer que las cosas sucedan como nos gustaría que ocurrieran!, en nuestras vidas, en nuestras empresas, en nuestras instituciones, en nuestras ciudades y nuestros pueblos. Las consecuencias nos asombrarán.

martes, 9 de marzo de 2010

¡Solo era una crisis económica!!

Alrededor del último trimestre de 2007 empezó lo que devendría como la mayor crisis económica de la historia moderna. Nadie se sorprenderá si hablo de la fallida inmobiliaria o financiera, la escalada del paro y la desaparición de empresas, a fin de cuentas, es lo que toca en una catástrofe de tamaña magnitud.


Y además de lo anterior, se ha visto que se producía una debacle aún más profunda, una transformación de principios y valores empresariales en algunas organizaciones. Parece que la ética empresarial y la calidad de gestión de algunos jerarcas, tan solo funcionaba en mar plana desapareciendo, cual rata ante gato hambriento, en cuanto esta embravecía. Ejecutivillos de medio pelo cuyo traje del emperador les hacía verse como el más brillante de los gurús; ¡algunos hasta escribieron libros en los que hablaban de tales virtudes olvidando, tal vez, que el tiempo lo pone todo en su sitio!


Y así es como el tiempo ha hecho brillar a otro tipo de organizaciones, seguidoras de unos principios y valores inquebrantables, sin que por ello les temblara el pulso al acometer sus giros estratégicos Directivos que han estado ahí, actuando en seguimiento de los mismos sin traicionarlos en ningún momento, actuando con la ética como eje principal de sus movimientos.


Ayer cayeron fuertes nevadas, pero hoy saldrá el sol, igual que este tsunami económico se diluirá y volverán épocas de crecimiento y, con ellas, la necesidad de atraer talento….¿podemos imaginar ese talento acudiendo a depredadores que en su día pretendieron ser sirenas?


Héroes cotidianos, como el titulo del libro de pilar Jericó, los hay suficientes como para pensar que saldremos de esta fortalecidos, así que seamos nosotros uno de ellos, sigamos nuestros principios y seamos fieles a nuestros valores, la recompensa seremos nosotros mismos.