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jueves, 16 de diciembre de 2010

Escoger un Coach

Muchas personas te preguntan cómo determinar si tal o cual persona puede resultar útil como Coach, o como escogerlo con unas mínimas garantías de éxito, más aún cuando parece que hayan aparecido Coaches hasta debajo de las piedras. Esta es una nueva profesión en la que las barreras de entrada son muy bajas….hasta hora, pero a buen seguro, esto cambiará a través de una regulación del mercado, bien por autorregulación, bien a través de organismos de certificación pero, hoy por hoy, me cuelgo la etiqueta y empiezo a ejercer….con los resultados que pueden haber tras haber leído un libro o realizar un cursito de un par de días.

Te recomiendo tener algunas entrevistas con Coaches, aunque no hace falta que entrevistes a media población; enseguida verás la persona con la que puedes llevar a cabo tu proyecto. Debe producirse una conexión muy fuerte entre ambos, entre vuestras esencias ya que, entre otras cosas, debes considerar que ya sea Coaching Ejecutivo o de Vida, las vivencias que expondrás serán muy intensas, con lo que la corriente de complicidad y confianza, no puede ser menos que sobresaliente.

No se hace de Coach, SE ES, y esta es la gran diferencia. Trabajar con uno o con otro, no tiene en absoluto nada que ver; verás un brillo diferente en sus ojos, una forma de enfocar la vida, un profundo respeto hacia la persona y, especialmente, una total ausencia de juicios hacia la persona con la que está; una máxima importante es que cada cual toma las decisiones que toma por algún motivo y ese motivo, si es consciente, está bien.

Ten en cuenta que la vida está para ser vivida, no para dejar que otros la vivan por ti, que te dirijan como si de una marioneta se tratara.

Cuando hoy entrevistes a tu futuro Coach, asegúrate de que se ha formado adecuadamente y de que está siguiendo un código ético (ICF, AECOP, ASESCO), con lo cual ya tendrás las mínimas garantías; a partir de ahí, céntrate en tu nivel de complicidad y, si no existe, no inviertas ni un minuto más. Su mirada te dirá mucho, simplemente, léela.

viernes, 30 de abril de 2010

Lo legal ¿es necesariamente ético?

Últimamente estoy observando como esa crisis económica se torna crisis de valores y principios o, mejor dicho, aflora la carencia de éstos en discursos que antaño llenaron la boca de dirigentes de todo tipo y pelaje.

¿Puede ser ético despedir a una persona por burofax cuando la misma está disponible para mantener una reunión personal?, ¿es ético presionar a personas para que no acudan a declarar a un juicio, con argumentos más dignos de una película de gangsters que de una praxis empresarial?, ¿es ético exprimir hasta la extenuación a Directivos, seducirlos con cantos de sirena, para después maltratarlos y expoliarlos como si se tratara de delincuentes?.

No me cabe la menor duda de que las acciones enunciadas tienen toda la validez legal pero, y ahí está el quid de la cuestión, ¿dónde queda la ética, la moral, los principios?.

Recuerdo una cara sonriente que se iba tornando en mueca al no poder sostener una conversación con alguien con quien, en su día, compartieron sueños, anhelos e ilusiones. Una mueca que se tornaba en llanto interno por la traición a sí mismo; amargo llanto el que surge de uno mismo hacia su interior, sabedor de las injusticias cometidas, de la traición hacia la propia esencia. Lágrimas de ácido que corroen el interior dejando jirones de vida en el camino del servilismo.

Cada mañana sale el sol y puedo dar gracias por mirarme al espejo y continuar viendo a la persona que lucho por ser, sin tapujos, sin ambages, con la autenticidad que me pido a mí mismo, y entonces llego a la conclusión de que la legalidad, sin ética, no compensa el coste que conlleva.