Mostrando entradas con la etiqueta egoísmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta egoísmo. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de febrero de 2012

Del Grupo al Equipo. El éxito de la Organización (4/6)


Falta de compromiso

Tal como hemos visto hasta ahora, las dos disfunciones anteriores nos llevan sin duda alguna hasta esta tercera y es que, sin confianza y temiendo al conflicto, es prácticamente imposible que pueda existir compromiso con el Equipo.

Cuando hablamos de compromiso por parte del Equipo, hablamos de que todos sus miembros se mueven como una piña, aún y cuando las decisiones adoptadas, no se ajustan a lo que hubieran deseado, es decir, se ejercita el consenso, esto es, que aunque no sea mi opción la elegida, la defenderé a ultranza y lucharé por ella.

En este estado de compromiso, el egoísmo desaparece, aflora la máxima generosidad, la fuerza, la unión y aquello que parecía imposible, comienza a tomar cuerpo.

El compromiso significa también coherencia entre lo que ofrezco y lo que entrego efectivamente, mostrándome franco y aceptando mis limitaciones y áreas de mejora; dicho de otro modo, es mejor comprometerme a dar un 20% de mi tiempo a esto de forma completa y hacerlo efectivamente, que comprometerme a un 50 y dar tan solo ese 20%, ¿la diferencia?, el Equipo sabe con los recursos de los que puede disponer y, por tanto, realiza una planificación ajustada.

Cuando asumo ese compromiso tras un debate acalorado y hago mía la decisión de la mayoría, asumo también todas sus consecuencias, tanto las del éxito como las del posible fracaso, por lo que no cabe la culpabilización de nadie y sí, por el contrario, el éxito sin paliativos de la actuación como un bloque.

Esto hará que en una organización, no se observen fisuras, exista coherencia y la transmisión en todas direcciones, sea clara y honesta. Seguro que todos hemos visto a aquel miembro del Equipo de Dirección diciendo algo como ya sé que no tiene sentido, pero lo ha decidido el consejo, con lo cual lo que hace es difundir la falta de unión y compromiso de sus miembros, algo que sin duda alguna, calará en la Organización.

Seamos valientes y actuemos todos como uno, aceptando incluso aquellas decisiones que nos resultan incómodas, por el bien del colectivo y, especialmente, seamos coherentes en nuestros ofrecimientos ya que a nadie beneficia que te retires sin haber cumplido tu compromiso.

¿Qué harás para mejorar tu compromiso con el Equipo?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Pobre Mundo este


Impactante la entrevista que le hacen a Alessio Rastani en la BBC y en la que el personaje se jacta en soñar con una nueva recesión, en ganar mucho dinero. No es el único, es algo generalizado entre determinados grupos de nuestra sociedad, hedonistas e insaciables.

Afirmaciones, a la pregunta de la periodista ¿Cómo aumentar la confianza de los inversores?  tales como

·       Me da igual
·       Es lo que menos me importa
·       Nuestro trabajo es ganar dinero
·       Llevo soñando con esto tres años
·     Cuando me acuesto por la noche, sueño con otra recesión

Me hacen pensar en la dirección que llevamos y en el vacío de determinados individuos que no tienen más que ansia de poder y dinero.

Como opinión personal, la verdad es que me producen más compasión que envidia; no podemos olvidar que son seres con unos Valores un tanto volátiles, no digo buenos o malos, ya que son los suyos y, por tanto, aceptados por una parte de la población, digo volátiles y al albur de corrientes de aire dominadas por otros.

¿Qué más se puede desear cuando se tiene todo lo que el dinero puede comprar?, ¿más dinero?, ¿más posesiones?, ¿más poder?

Nos habla de que el mundo no está gobernado por los gobiernos si no por un determinado grupo de banqueros; ¿estamos seguros de eso?; tacharme de naif, pero cada vez veo más claro que la persona ES, no TIENE o HACE, si no ES, con todo lo que ello comporta, y ahí es donde veo que, una vez gestionado el miedo, renace un nuevo ser en nosotros, alguien con el coraje y el valor suficientes para enfrentarse a cualquier adversidad.

Esta misma mañana, oía unas sabias palabras de Hidehiro Tsubaki, el cual ejerce como Cónsul general del Japón en Barcelona. En primer lugar ha agradecido de un modo que se percibía auténtico y sincero, el soporte dado al pueblo japonés tras el terremoto y el tsunami sufridos por aquel país en el mes de marzo de este año, apuntando después el comentario de un compatriota suyo: “no soy un damnificado, soy un reconstructor”.

Todo el dinero del mundo, no podría comprar ese carácter, esa valentía, ese orgullo como persona y como pueblo.

Hay esperanza y ese comentario es una prueba fehaciente de ello. Siento orgullo de ser persona y de convivir con personas como esta.

sábado, 14 de agosto de 2010

Egoísmo positivo

Leía, no hace muchos días, un escrito en La Vanguardia en el que se argumentaba un paralelismo entre la generosidad (el altruismo) y el egoísmo. La línea iba en torno a que la mayor satisfacción de dar está, precisamente, en el propio hecho de dar y, por tanto, había un sesgo egoísta en ello, algo en lo que no puedo por menos que estar de acuerdo.

Esto nos lleva a que, como el colesterol, existan dos tipos de egoísmo, el positivo, que proporciona satisfacción en la propia generosidad, produciendo crecimiento, generando bienestar en quien lo da y en quien recibe, generando satisfacción en el entorno, incluido el propio autor de la donación (material o no) y, el negativo, donde el egocentrismo campa a sus anchas, como un líquido corrosivo que no hace más que corromper todo aquello que toca.

Llevemos esto a todo el ámbito del individuo, a su faceta personal y profesional….Encontraremos personas viviendo en plenitud, en unos casos, y sujetos generando insatisfacción y grandiosos ídolos con pies de barro, en el otro.

Prosigamos con el ejercicio y pensemos en las Organizaciones de todo tipo, empresariales, docentes, Institucionales, Políticas…..ahora visualicemos aquellas en las que estuviese presente ese egoísmo basado en la satisfacción de dar, generando crecimiento, aprendizaje, aprecio, productividad, sabiduría, eficiencia, eficacia, …..

Vayamos a la otra cara de la moneda y observemos lo que ocurre cuando está ese egoísmo negativo, donde el ego, la propiedad a cualquier precio, las medallas, la propiedad del conocimiento, ….. fueran valores en alza.

Y ahora llega el momento de comparar, no solo en el ámbito del cortoplacismo, si no en el medio y el largo plazo, ¿qué impacto habrá?, ¿qué sociedad estaremos construyendo?, ¿con qué instituciones públicas contaremos?

….Y por fin, ¿que es lo que puedo empezar a hacer YO, como lector de estas líneas, para que ese cambio de paradigmas empiece a producirse en todos los estamentos, en todos los círculos en los que me muevo?, ¿a qué estoy dispuesto a renunciar?.

No sé vosotros, a mi me empieza a dar vértigo, un vértigo apasionante por las consecuencias que todo esto puede tener; nuevamente, la vida empieza hoy y yo voy a ser protagonista de ella.