Mostrando entradas con la etiqueta diferente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diferente. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de diciembre de 2011

Liderando desde el interior


Me entrevistaba con un Directivo que, desde el minuto cero, captó toda mi atención y me inspiró la máxima confianza y admiración. La impresión que me dio fue la de una persona sencilla, íntegra, conocedora de sus fronteras personales, de sus miedos, de sus anhelos, de sus habilidades y limitaciones.

Profundizamos en diferentes aspectos y no temía desconocer esta o aquella parte, mostrándose curioso en grado sumo cuando así era. Mostraba lo que otros podían considerar vulnerabilidad y que para mi era auténtica grandeza; no mostraba apego pero sí seguridad cuando argumentaba, pudiendo debatir desde esa curiosidad, desde la apertura de mente.

Esto ocurrió hace ya algunos años y fue la persona más apreciada del escalafón directivo que he conocido nunca, jamás oí a nadie decir una palabra en su contra, aún y cuando pudieran no estar de acuerdo en sus planteamientos o decisiones.

¿Qué había en el de diferente?, era un hombre curtido, de unos 60 años en aquel momento, amante apasionado de su profesión, pero también del resto de parcelas de su vida, atento oyente, enamorado del Equipo que, según sus propias palabras, le había tocado en suerte servir, ya que no concebía el liderazgo como mando si no como servicio.

Muchas veces he pensado en él y la conclusión a la que llego es que era un hombre profundamente trabajado interiormente, un hombre que sabía perfectamente sus puntos fuerte y sus áreas de mejora, pero no solo los racionales y cognitivos, si no también los emocionales; sabía empatizar de verdad con las personas con las que se relacionaba, pero no solo poniéndose en sus zapatos, como es dado en decir, si no metiéndose en su piel para sentir como ellas, para sufrir como ellas y para gozar como ellas para después tomar distancia y decidir o acompañar, según su entender,  algo que le permitía liderar los Equipos de una forma harto diferente y efectiva.

Ese ejemplo está en todos nosotros, en nuestra esencia pero, para ello, hay mucho trabajo por hacer, mucho aprendizaje que conseguir aunque, a diferencia del pasado, gran parte del mismo está en nuestro interior. El camino no es ni fácil ni rápido ni exento de sufrimiento, pero nos conduce a un tipo de liderazgo que hace que todo en tu vida fluya, ¿te apetece iniciar ese camino hacia tu interior?

PD: Ese directivo es real, hoy está jubilado y se adelantó, en mucho, a su tiempo

viernes, 7 de octubre de 2011

Nacimiento de CATALIZA, la casualidad causal


CATALIZA, así ha acabado llamándose este sueño de un puñado de soñadores pragmáticos, que se comprometieron con ellos mismos y con el mundo a contribuir a cambiar las cosas, a crecer de un modo distinto, compartiendo donde otros competían, soñando donde otros se empeñaban en sufrir, mirando desde arriba lo que era más normal mirar desde abajo….aunque, claro, depende de lo que consideres normalidad.

Un buen día, tras varios fracasos que tenían por causa la individualidad, uno de esos soñadores tuvo la idea de hacer algo distinto, fuera de lo convencional, fuera de lo ya probado y testado. Seguidor de Einstein y de su teoría de “si pretendes algo distinto haciendo lo mismo es que eres estúpido”, se lanzó a dar vueltas sobre un problema, así que un cúmulo de ideas se disputaban su atención, hasta que la simiente del trabajo cooperativo fue tomando forma en su cabeza.

Un encuentro de compañeros con similares reflexiones fue suficiente para que el caldero de la ilusión empezará a borbotear. Decidieron poner una buena cantidad de pasión, añadieron un chorro de creatividad, una pizca de locura y sazonaron con conocimientos y experiencia en una mezcla que dio en llamarse sabiduría compartida.

Y saliendo de ese encuentro, como no podía ser de otra manera en este país, ese grupito decidió darse un homenaje entre manteles de papel, refrescos y alguna cerveza. Esos manteles hicieron que la alianza se tornara más fuerte y auténtica y naciera una confianza en ese sueño, que ya estaba dejando de serlo para convertirse en realidad.

Ese virus de ilusión se propagó en gran medida, contagiando primero a unos y luego a otros, llegando incluso a seducir a algunos de los druidas de la profesión, auténticos sabios ilustrados que hicieron suya esa pasión y la transformaron en trabajo. Primero fue una ciudad, luego otra y después otra.

Los encuentros devenían auténticos laboratorios de creatividad, organizando, creando, imaginando, pensando en grande, dejando a la mente ir más allá de las propias fronteras para alcanzar horizontes hasta ahora no visitados por ese puñado de, entonces, soñadores. Y ahí es donde se dieron cuenta de que lo imposible no era tal, que los límites habían sido puestos por ellos mismos y que, tal como se habían puesto, podían quitarse….y eso hicieron.

Muchas fueron las personas involucradas y muchas las aportaciones de quienes decidieron salir a bordo del barco, por la bocana del puerto y de quienes, en un alarde de honestidad y generosidad, decidieron quedarse en puerto para integrarse a la tripulación en cuanto sus cuadernos de bitácora, así lo aconsejaran.

Hoy por hoy, CATALIZA se asemeja a un restaurante en el que la sala está llena de comensales deseosos de probar tan sabrosos platos, lo cuales se están preparando en la cocina, con todo el mimo y el cariño que necesitan, y con toda la agilidad que requiere el cliente hambriento.