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martes, 1 de noviembre de 2011

Emoción


Ha amanecido un día gris, lluvioso, incómodo, en cierto modo, aunque siendo un mes de octubre, por lo menos refrescará el ambiente. ¿Qué es bueno o malo?, ¿Quién sabrá?

Miro hacia el mar y veo una mar embravecida, como mi ánimo; miro hacia el cielo y todo es gris oscuro, con fogonazos entre la lluvia caída, como mi ánimo. Miro las caras de las personas con las que me cruzo y son tan grises como el cielo o están tan embravecidas como el propio mar, como mi ánimo.

La emoción está en caída libre, sin paracaídas que la sustente, cada vez a mayor velocidad, yendo más hacia las profundidades. Nado como puedo entre ese magma de malestar, esa espesura mental que no atrae más que frustración…o quizás no, quizás es la oportunidad de adentrarme más en mi, de explorar sensaciones que hacía tiempo que no anidaban aquí.

Asemeja aquel chapapote de las playas bañadas con petróleo, con la similitud de que uno y otro dejan importantes aprendizajes que ahora no vemos, pero que mañana estarán ahí para nosotros. Ahora puedo entender mejor esas gentes cariacontecidas con las que me cruzo, entiendo su sentimiento, su angustia, su zozobra, como empiezo a ser consciente de la mía.

El cielo empieza a abrirse, de una forma tímida, como mi ánimo, vislumbrando que detrás de cada día gris, hay una lección por aprender, un sol esperando su momento de salida, una sonrisa inesperada, una mirada cargada de afecto y comprensión, y ahí es donde aparece una miríada de colores en forma de arco iris, con toda su diversidad cromática, auténtica borrachera para los sentidos, absorbiendo el olor a asfalto mojado y a la hierba cortada en el parque, percibiendo mi cara mojada por el agua, el sabor de la lluvia o, como decía aquella frase, poniéndome las gafas para oír mejor.

Una vez más tierra y agua, ying y yang, norte y sur, ligados de forma inexorable para darnos un sentido a la experiencia. Bienvenido sentimiento, seas cual seas, contrapunto de tu opuesto, fuente de conocimiento y de expansión-

lunes, 18 de abril de 2011

Festival de los sentidos estando presente. Baños Árabes


Una visita a los baños Árabes, primera hora de la mañana. Había estado otras veces pero nunca con este estado de presencia.

Todos mis sentidos se han excitado; notaba el agua en cada uno de los poros de mi piel, la presión que ejercía, su temperatura, ora fría, quasi gélida, ora caliente, su suave caricia en toda mi epidermis y el hormigueo del contraste térmico jugueteando con mis sensaciones. Estoy sentado y noto el peso de mi cuerpo bajo el agua, soy consciente de cada parte de él.

Paz completa, me ciño al momento, al aquí y al ahora, observando mis manos bajo el agua, con la escucha captando todos lo matices, la música árabe por una parte, meciendo ese momento de plenitud, el fluir del agua en la cercanía y algo más lejana, palabras de otras personas próximas a mí y un sonido desconocido que me cautiva y no identifico.

Hay un tenue aroma, para nada recargado que excita mi olfato, suaves matices dulzones flotan en el ambiente y consiguen hacerme consciente de su existencia, existencia que, de no estar presente, habría sido incapaz de captar; se mezclan con ese suave olor a té y a la cera que se funde en los candiles distribuidos por la estancia.

Es ese te el que entra en mi boca y la llena de un arco iris de sabores, un líquido con un punto de aspereza que le hace doblemente agradable. Baja por mi garganta caliente y noto todo su recorrido por ella. La sensación de bienestar me inunda y consigue darme la máxima tranquilidad.

Todo en este momento invita al recogimiento, a la paz interior; la vista se acomoda a la luz amortiguada de las velas y relaja mis ojos dándoles un nuevo sentido de la visión.

Presencia, nada más en mi que ese aquí y ese ahora; sería igual que estuviera en una playa, en la montaña o en una butaca de mi casa; sería yo en toda mi esencia, sintiendo cada matiz de este momento.

He sido consciente de abandonar el pasado y no considerar el futuro. Solo ahora, solo aquí, maravillosa sensación. ¿Qué hay para ti en el aquí y el ahora?